
Ya sea en tierras nacionales o internacionales, conviene saber que no todos los centros presentan la misma política en cuanto al nudismo se refiere. En algunos, sólo se puede practicar en los recintos de la piscina y el solarium, ya que también admiten clientes textiles. Los llamados en el mundo anglosajón Clothing Optional Resorts lo dejan a decisión del cliente, siendo obligatorio en las zonas de baño. Este sería el caso del Orient Club Resort (http://www.cluborient.com/) en St. Martin o el Hotel Vera Playa Club, en Almería (950 46 74 75) Otros sí permiten la desnudez en todas las instalaciones y sólo exigen, por higiene, usar una toalla o pareo al sentarse en los lugares públicos. Y los hay que fomentan la tranquilidad y cuya gastronomía sigue los principios de la macrobiótica o el vegetarianismo. En todos, eso sí, el personal está vestido y entrenado especialmente para no mirar más allá de los ojos del cliente. Para terminar, hay que resaltar la proliferación de urbanizaciones proyectadas directamente para el público nudista, donde el desnudo llega a sus calles, supermercados, pistas de tenis y parques. Ejemplos de estas colonias son Costa Natura, en Málaga (http://www.costanatura.com/) y Las Piteras (www.laspiteras.es), en Lanzarote. A la hora de planear el viaje, es recomendable comprobar a qué tipo de centro se va para evitar ser un Peter Sellers en El Guateque.
Pero el nudista no acampa sólo en la costa. Cada vez hay más que disfrutan de ello en entornos rurales, como pantanos, lagos y bosques donde es posible el baño, los deportes y un mayor contacto con la naturaleza. El conocidísimo pueblo de El Fonoll (www.kadex.com/fonoll Tel.: 977 26 61 38), en la Conca de Barberá en Tarragona, o el centro naturista Sierra Natura (96 225 30 26), en la Sierra de Enguera (Valencia), son algunos de los ejemplos. En Francia, más de la mitad de sus 83 centros se sitúan en este tipo de entorno, destacando entre ellos los camping de máxima categoría Domaine de la Gagère (http://www.la-gagere.com/), a partir de 30€/día y ubicado en la región de Borgoña y Belezy (http://www.belezy.com/), cercano a Avignon. Uno de los aspectos que más se valora en este tipo de establecimientos de interior es el número de hectáreas donde practicar el nudismo sin preocupaciones. Sobre todo porque muchos naturistas ven en la desnudez comunitaria la fuente de beneficios físicos y psicológicos tales como una mayor autoestima, eliminación de clichés sociales o mejoras en el riego sanguíneo y el sistema linfático. Un bronceado integral, playas y calas tranquilas y olvidarse de los bañadores que tardan en secarse son otros de los alicientes, quizás más frívolos, para aparcar los convencionalismos y estrenar desnudo.
Publicado en Revista Viajar

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