18 marzo 2008

No fue una utopía

Asistir a una representación de teatro en la que público y actores o actrices estén completamente desnudos es algo que podría parecer una utopía o simplemente una idea descabellada. Me parece que es algo que no se había hecho hasta ahora ni en España ni en ningún sitio, quizás porque no se habían dado las circunstancias adecuadas para hacerlo.

Pero hace pocos días debido a una idea fortuita, que nació de un simple comentario hecho por este que escribe a la productora que ha montado el musical “Cantando Desnudos” sobre la posibilidad de realizar una representación en que público y cantantes estuvieran desnudos se dieron las circunstancias adecuadas para realizarlo, los actores actuarían y cantarían como siempre en este musical “desnudos”, la novedad estaba en que el público también.

Y dicho y hecho, gracias a el buen hacer de Carmen (Vicepresidenta de la Asociación Naturista de Madrid ADN) la buena predisposición de la productora del musical y la dirección de teatro Arlequín de Madrid, además de la amplía respuesta de naturistas y nudistas que no estaban dispuestos a perderse el evento, éste se llevó a cabo el pasado 14 de Marzo de 2008.

Unas 140 personas disfrutaron de esta simpática obra en completa desnudez, en consonancia con los artistas que también mostraban su desnudez una vez más desde que el pasado 12 de Febrero se estrenara este musical que ya se ha representado en 40 países.

Dentro de unos años esta representación que será difícil se repita, formará parte de nuestra memoria colectiva, será historia, parte de nuestra historia igual que hace apenas 30 años allá por 1975 se representaba en los teatros madrileños “Equus”, obra que ya forma parte de nuestra memoria colectiva y en la que había una escena en la que los protagonistas María José Goyanes y Juan Ribó habían de aparecer completamente desnudos, y que después de un tira y afloja tremendo con la censura, ésta al final impuso unos “slips” (como puede verse en la fotografía) a las exigencias del guión.

Obra que marcó un antes y un después de la censura en nuestro país, porque fue diferente y porque intentó conseguir que el desnudo se considerase como algo normal, que formaba parte del argumento y daba sentido a éste.

En estos días he tenido que leer en prensa escrita o en Internet cantidad de estupideces de personas, incluso de alguna periodista lo que es más grave, que en principio demuestran una gran ignorancia sobre lo que es el nudismo, y que por supuesto no pueden apreciar ni valorar la diferencia que hay en cuanto a libertades sociales entre aquel “Equus” de 1975 y el “Cantando Desnudos” de 2008.

Pero a pesar de los detractores que no ven que el desnudo no es igual a sexo, a pesar de los comentarios jocosos o incluso despectivos que se han escrito en estos días, a pesar de las empanadas mentales que algunos se han formado de lo que allí sucedió, a pesar de todo ello afortunadamente lo que quedará de esa noche es que se pudo hacer, que no fue una utopía, que estábamos desnudos ¡si desnudos! como los protagonistas del musical, desnudos disfrutando de nuestra desnudez y de nuestra libertad.